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Cada 15 de octubre, distintas organizaciones conmemoran el Día Internacional del Bastón Blanco para visibilizar la movilidad y la autonomía de las personas ciegas y con baja visión. Para muchas personas, el bastón blanco es una herramienta de orientación y movilidad; su autonomía también depende de que los espacios sean accesibles. En 2025, el equipo de Naciones Unidas en Zimbabwe se sumó a la fecha y destacó el bastón como símbolo de libertad y autonomía, junto con la importancia de la inclusión y la accesibilidad. ONU en Zimbabwe — mensaje sobre el Bastón Blanco
El diseño del entorno es determinante. Veredas transitables, cruces seguros, transporte público accesible, señalización clara y espacios públicos libres de obstáculos hacen una diferencia concreta. También importa que la información y los servicios digitales se diseñen para distintos modos de acceso, incluidos lectores de pantalla y navegación con teclado. La OMS incluye los bastones blancos y las tecnologías de asistencia entre los apoyos que pueden favorecer la movilidad independiente y segura. OMS — salud ocular y discapacidad visual
Promover accesibilidad incluye escuchar a las personas que usan bastón blanco, considerar sus experiencias en decisiones sobre transporte, espacios y comunicaciones, y tratar cada solicitud de apoyo con respeto. La ayuda no debe imponerse: preguntar y atender la respuesta reconoce que cada persona conoce mejor sus propias preferencias. Ninguna medida de accesibilidad reemplaza el derecho de decidir y participar en primera persona.
Desde ATEMOOCH, asociamos la salud visual a una mirada más amplia sobre inclusión y calidad de vida. La atención profesional es parte de ese camino; el diseño accesible de los entornos también lo es. La accesibilidad no es un favor, sino una condición para ejercer derechos y participar. Este 15 de octubre, la invitación es a observar los espacios que compartimos y preguntarnos si todas las personas pueden recorrerlos, recibir información y participar con seguridad y autonomía. Construir una sociedad accesible es una tarea diaria, compartida con las propias personas con discapacidad visual y sus organizaciones.